¿A qué le temen los gobernantes? [Opinión: Elvira Luna]

Enrique Peña Nieto, Día del Grito. Fotografía: Presidencia de la República / cc
Enrique Peña Nieto, Día del Grito.
Fotografía: Presidencia de la República / cc

[Opinión]

“¿A qué le temen los gobernantes?”

foto ELP

Por: Elvira Luna Pineda.
Abogada, ex diputada de la XVIII Legislatura del Estado de Baja California, y Presidenta del Instituto para la Paz y el Desarrollo, Asociación Civil.

Twitter: @mujerporlapaz

 

 

 
Parece que ya se ha vuelto costumbre que la celebración del “Grito de Independencia” sea una combinación anómala entre el derroche de dinero público y las manifestaciones ciudadanas por causas totalmente legítimas. Grandes celebraciones de gobiernos de todos los partidos, de todos los colores, que gritan y celebran tratando de convencer a la ciudadanía de que todo está muy bien.

Como todos sabemos –al menos quienes pasamos la clase de historia en la primaria- el Grito de Independencia fue el inicio de la lucha que nos liberó del conquistador. El cura Hidalgo hizo sonar las campanas de la parroquia de Dolores llamando a los feligreses a sublevarse contra el virreinato de la Nueva España. Años de opresión, abuso, esclavitud, y todo tipo de tropelías habían precedido y originado el inicio de la guerra de Independencia que nació con este grito que se convirtió en el mayor símbolo de la Independencia de México.

De acuerdo con algunas reseñas históricas José María Morelos propuso en los Sentimientos de la Nación que en la Constitución se solemnizara el 16 de septiembre como el aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y comenzó la Libertad del pueblo de México, pues en ese día –dijo Morelos- “fue en el que se desplegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída”. Fue así que se declaró en la Constitución de Apatzingán, el 16 de septiembre como día de fiesta nacional; medida que fue ratificada por los congresos constituyentes de 1822 y 1824.
 
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El Presidente Guadalupe Victoria fue el primer Presidente de México que formalmente dio el Grito de Independencia en forma de fiesta nacional en 1825.

Precisamente, era un día de fiesta nacional. Cuenta la leyenda que las casas se iluminaron, la gente colocó adornos en ventanas y balcones, hubo desfiles, fuegos artificiales y bailes. Fue eso, una fiesta en la que se celebró que éramos libres de opresores que saqueaban las riquezas del país.

La historia continuó y, ¿Qué le pasó a nuestro Grito de Independencia?

Fecha en la que debería ser una fiesta coincidente entre pueblo y gobernantes pero que sin embargo, no hay plaza cívica en el país en la cual se dé el Grito de Independencia sin que se despliegue todo un excesivo operativo de seguridad para acordonar plazas y oficinas de gobierno en las cuales se darán cita las autoridades en turno. ¿Por qué?, ¿de qué se cuidan?, ¿a qué le temen?, ¿qué no es una fiesta nacional?, ¿por qué necesitan dar el Grito entre barricadas?, ¿qué gobierno y pueblo no celebramos lo mismo?.

Parece ser que esta gran fiesta nacional se convirtió en la fecha en la cual la ciudadanía tiene la certeza de que al menos por unos momentos, los gobernantes darán la cara para dar el Grito, momento que es aprovechado para gritar no necesariamente el tradicional “viva”; sino cantidad de exigencias y reclamos.

En esta fecha también hicieron gala de gran ignorancia, desde alcaldes que ondearon la bandera nacional en evidente estado inconveniente –parecía de ebriedad-, hasta embajadores o gobernantes que entre los héroes de la independencia incluyeron a dictadores y vírgenes de la iglesia católica.

Francisco Arturo Vega de Lamadrid, gobernador del Estado de Baja California anuncia que su informe será vía Internet. Fotografía: Internet.
Francisco Arturo Vega de Lamadrid, gobernador del Estado de Baja California anuncia que su informe será vía Internet.
Fotografía: Internet.

¿Será acaso que en algún tiempo las ceremonias del grito de la independencia serán modificadas? Así pasó con la tradición y obligación de gobernadores, presidentes municipales e incluso presidentes que ya no rinden cuentas ni informan a la ciudadanía, sino que sólo envían sus informes por escrito con un emisario y se evitan las posturas de la oposición y reclamos de la ciudadanía. Felipe Calderón inició esta inadecuada tradición de no informar de frente.

En 2007 Felipe Calderón se convirtió en el primer Mandatario de la historia de México que no acudió a rendir un informe en la forma tradicional. Antes de la fecha del siguiente informe en agosto del 2008 se reformó el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en donde se estableció que en la apertura de Sesiones Ordinarias del Primer Periodo de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República presentará un informe por escrito. Ahí acabó la historia.

El gobernador Francisco Vega el año pasado rindió su informe por internet. ¿Cuántas personas tuvieron acceso a ello?. Este año ya anunció que nuevamente el internet será el medio para rendir su segundo informe. ¿Será acaso que el próximo grito también lo de por redes sociales? Este año -según reseñas periodísticas- el gobernador dio el Grito de Independencia apurado, algunos dicen que para evitar las ya tradicionales rechiflas y reclamos. ¿A qué le temen?, ¿acaso a la ciudadanía?.

Así que mientras nuestros gobernantes evaden dar la cara, les invito a reflexionar con la frase de Thomas Jefferson: “Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos”.
 
 


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