La fiesta de las aves

Un cuento para reflexionar y reconocer a nuestras aves.


Escrito por Tania “VALKIRIA” Vázquez.

En nuestro país, existe un extraordinario estado, llamado Baja California, ahí se encuentra un hermoso lugar de nombre Ensenada, de cariño todos le llaman la bella cenicienta, donde su esplendoroso mar cubre gran parte de la cuidad, y da la bienvenida a muchos turistas de todo el mundo que recorren sus hermosos paisajes. En ella, viven grandes y majestuosos animalitos, tales como: Ballenas, Delfines, Leones marinos, muchas clases de peces, y extraordinarias e importantes aves.

En una tarde cerca del malecón, ahí donde se centra  nuestra bella bandera mexicana, muy cerca de las fuentes de colores, mientras la gente paseaba, se realizaba una gran fiesta, pero no era cualquier fiesta, se trataba nada más y nada menos, que la fiesta primaveral de las aves, todas se reunían, con sus mejores plumajes. Poco a poco arribaban al gran festín.

-¡Mira! Exclamo un León marino, ahí vienen las aves a su gran compromiso.

Muy seguro llago el Garzón blanco, con sus largas patas negras, sacudiendo la cabeza para llamar la atención.  Despistada llego la Garza de zapatillas doradas, saludando a todo el mundo con gracia y distinción,  entonces el Garzón cenizo,  elegante se deslizo por las aguas ,no tardo en invitar a la garza a bailar un buen son.

Mientras tanto, se escucharon risas y comentarios,

– ¡Ahí vienen más!

Decían los humanos, pues las Gaviotas antes de aterrizar a la fiesta, les dio hambre; y tú sabes que si te despistas se comen tu comida, sin más travesuras, llegaron las Gaviotas, nadie como ellas, divertidas y muy tragonas.

Por allá en una esquina andaba una Gallina, ¿o era un Pato? Comiendo vegetales, muy callada estaba el ave, entonces se acercó Martín, un pajarito muy norteño y pescador.

-Martin: ¿Que eres? le pregunto al ave,  ¿Una Gallina o un Pato?

-Ave: ni una ni otra, soy una Gallareta americana

-Martin: ¿una Galleta americana?

-Ave: no Martín una (deletreando) G-A-LL-A-R-E-T-A  Americana.

– Martin: ¡oh! muy bien ya comprendo, seguro eres de esas aves que les gusta estar en el agua como a mí , me encanta volar sobre ríos y lagos, disfruto el viento cuando roza mi copete azul .

– Ave: si me encanta el color de tu copete, hermoso como el color del mar  y también me gusta disfrutar del agua como a ti.

Y así, hablaron y hablaron un buen rato, mientras tanto alguien nuevo llego a la fiesta, un misterioso pajarillo con capa negra, pequeñito y  veloz.

-Soy Mosquero negro, no teman, aparento ser muy misterioso, pero soy amistoso, ¿dónde está la comida? ¿Acaso huelo bien?.

Y acercándose a la mesa de comida, dijo así:

-¡Oh pero que delicia! ceviche de moscos mi comida favorita.

Y así reían y gozaban las aves, todas muy entretenidas,  bailando, comiendo, y conversando, hasta que llegaron como fuertes vientos el Pelícano Café y el Águila pescadora, todas las aves temerosas se escondieron, pues el aspecto de estas dos grandes y fuertes aves, asustaron a todas las demás.

-Pelicano café: pero que sucede criaturitas, (risas).

-Águila pescadora: ¿sí, que pasa?, ¿acaso arruinamos la fiesta? .

Entonces salió Martín pescador, con voz temblorosa les contesto,

-Martín pescador¿ustedes vienen a comernos?

El Águila Pescadora, (con una risa gruesa) le contesto a Martín.

-Pajarillo loco, ni siquiera tienes escamas, no nadas, ni vives bajo el mar, de tu boca no salen burbujas, entonces pez no eres, y eso querido amigo  es lo que comemos.

-Pelicano café: es correcto, soy experto en clavados y con mi bolsa atrapo el pescado.

-Martin: ¡vaya! qué alivio entonces pasen queridos amigos.

-Águila pescadora: muchas gracias Martín, quizá de quien debes cuidarte son de algunos humanos, ellos a veces nos maltratan y lastiman, y no solo eso, tiran basura en los lugares donde solemos vivir.

-Pelicano café: tienes razón, yo a menudo observo en el océano bolsas de basura, botes, latas. Es muy triste, debemos hacer algo,

– Martín: ¿pero qué?, ¡Ya se! podemos contarle nuestra historia a algún niño, ellos son muy inteligentes y seguramente nos ayudaran a que nuestro medio ambiente mejore y que cada vez que nos observen nos respeten y cuiden.

Y así, Martín salió de la fiesta, recorriendo el malecón buscando algún niño o niña para contarle su plan, entonces ahí sentada estaba Marisol. Cuidadosamente Martín se acercó y al oído le contó:

-Martin: hola jovencita, mi nombre es Martín, soy un ave con este particular copete azul, tenemos una misión para ti, escribirás un cuento de lo sucedido hoy en nuestra fiesta, cuando lo hayas terminado se los contaras a tus compañeros de escuela, y cuando terminen de leerlo y de jugar con nuestros nombres, entonces el cuanto se lo darás a otras escuelas y así, puedan conocer nuestra historia, nuestros nombres, quienes somos y que queremos.

-Marisol: ¡Claro que si Martín, te ayudare! Todos los niños les conocerán; y así cuando visiten nuestro malecón, cada que vean un ave recordaran  que es importante cuidar a todo ser vivo, además de amar y proteger a nuestro medio ambiente, y a nuestra bella ciudad.

Hoy este cuento a llegado a tus oídos, tu como Marisol, cuéntaselo a tus padres, hermanos, y amigos, para que más personas sepan de la importancia de nuestras aves en Ensenada, cuida el medio ambiente, no tires basura en nuestras playas, ayudemos a nuestro planeta, recuerda que  Martin pescador, podría visitarte y contarte otra gran historia.

Fin.

Canal de noticias de plex en Youtube:

Deja tu comentario

%d bloggers like this: