Breaking News

Telesalud COVID19 en el número de emergencias 911

Se trata de un esfuerzo proveniente de la sociedad civil que encontró eco, en tiempos de la pandemia de coronavirus, entre diversas instituciones gubernamentales, profesionales y académicas en Baja California.

El objetivo es simple, aunque su realización es compleja: Se ofrece a través del número de emergencias 911, asesoría y orientación profesional en materia de salud para la población que lo requiera.

Una medida que tiene varias ventajas durante este periodo crítico de propagación del COVID-19, en el que resulta importante mantenerse en casa, practicar el distanciamiento social, evitar la saturación de los servicios médicos en hospitales y reducir las posibilidades de contagios por contacto con objetos contaminados, o la interacción con personas portadoras.

Sin embargo, la necesidad de asesoría en salud no deja de estar presente, y aquí es donde entra el esfuerzo de las personas involucradas en este proyecto, que son profesionales de diversas áreas como enfermería, medicina, psicología, nutrición, TUMs (Técnicos en Urgencias Médicas), odontología, entre otros, quienes se sumaron en apoyo a la iniciativa.

Telesalud COVID19 es coordinado por Carlos Vera Hernández, Subdirector de la Facultad de Medicina y Psicología (FMP) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Campus Tijuana; y Cristián Castillo Olea Investigadora de la FMP especialista en Telesalud.

Este lunes tuvimos la oportunidad en plex de realizar una entrevista con ambos, y nos platicaron cómo fue que se materializó la idea y cuál ha sido su alcance.

“La capacidad del sistema de salud en México está rebasado desde antes […] la capacidad de recepción de pacientes de emergencia. La cantidad que tenemos de hospitales disponibles, camas disponibles, los tiempos para consulta y tiempos para cirugía ya estamos por debajo del estándar de la OCDE o de la OMS”, explicó Carlos Vera para poner en perspectiva la realidad que se vive en el país.

Y explicó: “Las condiciones estructurales de México hacen que la Secretaría de Salud esté al borde casi casi del límite del funcionamiento. Entonces si le agregas una demanda así emergente de pacientes, con una patología para la cual no hay tratamiento, y que para las complicaciones requiere equipamiento muy intenso como es ventiladores volumétricos y médicos muy especializados, como médicos intensivistas, neumólogos, pues le pone así como una gran tensión al sistema.

Entonces pensamos ¿qué podemos hacer para colaborar?. Nos dimos cuenta que deberíamos evitar que los hospitales se sobresaturen, y deberíamos brindarle educación a la gente y respuesta a sus preguntas. Entonces nosotros creímos que la mejor alternativa es hacer un sistema que utilizara las tecnologías de información y comunicación (TIC), es decir un sistema de telesalud.

En la UABC teníamos la fuerza humana, el capital humano. Tenemos médicos internos; médicos pasantes; estudiantes de medicina, psicología y nutrición. Y todos quieren ayudar. Y aparte no tienen clases presenciales, están en sus casas. Entonces tiene el componente uno que es el recurso humano.

Ahora el recurso tecnológico, necesitábamos tener un call center, un lugar que tuviera la capacidad de tener múltiples líneas, que tuviera la capacidad de enrutar las llamadas, grabar llamadas, monitorearlas, y esa infraestructura ya la tenía el Gobierno del Estado, la tenía el C4, el centro de control, comando, comunicación y cómputo de Gobierno del Estado, donde se despachan las emergencias, tenía la estructura física, la estructura tecnológica y el equipo, pero no tenía el recurso humano.

Y recurso organizativo, es cómo nos organizamos para poder hacer todo bien, es coordinados con la autoridad en el campo que es la Secretaría de Salud.

Entonces, la facultad de medicina es como natural que nos codeemos con ellos, hablamos con ellos, y en el plazo de minutos o horas nos dieron marcha adelante al proyecto.

Comenzamos de escribir en una servilleta y pensamos que podíamos hacerlo. Y para sorpresa nuestra ocurrió en margen de muy poco tiempo.

Teniendo eso, nos dimos a la tarea de juntar las cosas. Nos dieron un segundo piso ahí en el centro del C4 con computadoras, con línea de teléfono y ahí pusimos a nuestros médicos pasantes, a psicólogos voluntarios y demás.

Y luego con la Secretaría de Salud hicimos una base de datos para que voluntarios en todo el Estado se dieran de alta. Y en el primer día tuvimos una respuesta increible, 800 personas se dieron de alta, queriendo ayudar”.

El proyecto fue anunciado el pasado 2 de abril de 2020 durante el reporte diario que realiza el gobernador del Estado de Baja California, Jaime Bonilla, en su página de facebook. Ahí adelantaron que se encontraba abierta la convocatoria para los interesados en involucrarse en la denominada red de asistencia voluntaria en salud. Y hasta la fecha continúan replicando el mensaje.

De las personas que levantan la mano para ser voluntarios, los encargados del proyecto deben colocar algunos filtros, para poder identificar a aquellos más aptos para la tarea de asesorar en línea a la población. Esto es, que se requiere un perfil específico y pueden existir personas que sean rechazadas.

Entrevista vía remota con los coordinadores del programa Telesalud COVID19. Imagen: plex

De hecho, menciona Vera Hernández que se han dedicado en los últimos días a realizar exámenes, cursos en línea para informar a los voluntarios sobre cómo decir las cosas, de qué información estar enterados y verificar que sí lo pueden hacer.

En un inicio el programa registró alrededor de 29 llamadas diarias, y el pasado domingo 19 de abril recibieron 490 llamadas. Un rápido crecimiento.

“La gente tiene muchas dudas, y cuando por fin le responde un médico […] les da mucha confianza. Y más que a nuestra gente la entrenamos para que fuera amable, tuviera empatía. Que se dieran cuenta de que si una persona llama al 911 es su última opción ya, ya agotó las demás instancias, está realmente desesperada y tiene que tener uno paciencia y entender que está enojada, que está desesperada, que está al borde de una crisis emocional. Entonces la mayoría de nuestras intervenciones son de dar información”, explicó Vera.

Casos extremos también se registran, como llamadas en donde la vida de una persona se encuentra en una situación de peligro, que requieren apoyo de ambulancia urgente. Por lo que de acuerdo a su explicacón cada uno de los casos se atiende en base al tipo de urgencia que corresponde.

Brindar información o atender una emergencia real en la que se envíe una ambulancia. Y aquí se presenta otro problema, la falta de ambulancias, que por ejemplo en el caso de Tijuana se tienen disponibles alrededor de 13 ambulancias para 2 millones de personas, la mayoría de ellas de Cruz Roja, algunas de bomberos, otras de rescate pero que a final de cuentas resultan muy pocas y no siempre estarán disponibles.

Cuando la emergencia en la llamada requiere traslado y no hay ambulancias disponibles, se orientará a las personas sobre cómo pueden trasladar por sus propios medios a un hospital, a las personas que requieran la atención. Una canalización que se haría al hospital menos saturado en esos momentos.

Los que atienden las llamadas son médicos capacitados y con cursos con estándares requeridos por la Organización Mundial de la Salud a través del IMSS, explicó Cristián Castillo.

La capacitación incluye un diagrama de flujo que siguen los asesores telefónicos, que es un procedimiento estandarizado sobre qué pasos seguir de acuerdo al tipo de emergencia.

Castillo refiere que entre las instituciones que se encuentran dentro de este sistema están la UABC, la Secretaría de Salud, C-4, el Colegio de Psicólogos de Baja California, y voluntarios.

“Se trata de unificar una cooperación, colaboración, la construcción de capacidades, ya que somos un grupo multidisciplinario, y sobre todo la inclusión de lo digital, las tecnologías, ésta es la parte que tenemos del ecosistema. Y referente a los voluntarios, como dice Carlos, los primeros días fueron muy muy buenas respuestas. En el momento de hoy tenemos 1,509 voluntarios. Por supuesto que se hacen filtros para determinar qué voluntario tiene realmente las capacidades para atender aquellas llamadas de los usuarios”, mencionó Castillo Olea.

Han registrado voluntarios de todo el Estado, hay médicos, enfermeras, enfermeros, paramédicos, psicólogos y personas del área de nutrición.

Y es que durante la contingencia por COVID-19 también destaca el tema de la nutrición. Al no poder salir, algunas personas requieren dietas específicas, en particular quienes tienen condiciones especiales de salud.

Se tratan de recomendaciones generales de nutrición, o específicas cuando el paciente tiene dudas sobre su dieta. “Hay gente que tiene patologías renales y otras cosas que sí tienen una dieta muy estricta y que nos pregunta. Y lo que hacemos es que lo ponemos en conferencia con un médico y uno de nutrición, o un médico y uno de psicología. Porque a veces una persona no puede responder todas las preguntas. Y en caso que el nivel de preguntas sea muy complicado, tenemos un grupo de asesores médicos en nivel 3 y los invocamos a médicos especialistas”, apuntó Carlos Vera.

Cuadros clínicos leves de COVID-19, podrían bajo este esquema atenderse haciendo que las personas se mantengan en casa por 14 días, además de que el programa de telesalud permite a los médicos dar seguimiento y mantener comunicación diaria con la persona que llamó al número de emergencia, para así verificar que se encuentre bien y no tenga la necesidad de salir, llevando un registro.

“Si una persona está en confinamiento tiene contactos, y podría salir y causar más problemas. Entonces lo que queremos es que la persona esté lo más confinada posible y sobre todo que sienta que alguien se preocupa por él. Porque muchas veces está completamente sola, y cuando le hablamos somos la única persona con la que habla en el día”, comentó Vera.

¿Qué les ha implicado en cuestión económica, cómo le han hecho para lograr echar a andar todo este engranaje?

“No hemos gastado ni un solo peso pero sí ha costado. Las computadoras y C4. Nos faltaban 6 computadoras, hablé con la directora de medicina y me dio 6 computadoras estaban en el centro de cómputo. Nos las prestó. El recurso humano cuesta, ahorita es gratis porque la Faculta de Medicina nos da a las personas. Las herramientas del software ya habían sido desarrolladas antes algunas de ellas y no implica costo. Y ha habido compañías que han compartido sus herramientas de telemedicina o de bases de datos con nosotros y todas han sido muy generosas”, respondió Vera.

El sistema se diseñó específicamente para atender la contingencia por COVID-19, sin embargo sus coordinadores consideran que se sentarán las bases para contar con un método de trabajo que eventualmente se utilizará para otras cosas, y se cree una nueva filosofía de trabajo con el uso de herramientas de la informática para hacer más eficiente despachos y arribos de ambulancias por ejemplo, notificar a los hospitales, mantener líneas de información con la comunidad entre otras cosas.

En un futuro cercano estiman que se puedan crear programas de servicio social donde la Facultad de Medicina de la UABC asigne a estudiantes en la realización de trabajos como este, y que sea parte de su formación.

Cristián Castillo cuenta con 9 años de experiencia en el tema de telesalud, y ha impartido la materia de telesalud en la Facultad de Medicina en Tijuana, una de las primeras o quizá la primera materia de telesalud que se ha impartido en México, de acuerdo a las estimaciones de Vera.

La implementación de la telesalud en México es relativamente nueva, explicó Castillo.

“Nos dimos cuenta que la telesalud te ofrece aquellas capacidades de detección, el cuidado, el tratamiento a distancia, aquella supervisión que necesitan los pacientes cuando no tienen movilidad y también te puede dar una detección y una prevención a cualquier patología, disminuyendo los riesgos del paciente y también disminuyendo la parte económica porque eso es muy importante para la institución y para el paciente por su puesto”, refirió Cristián Castillo.

Como ejemplo, explicó que ya se han realizado caravanas de estudiantes de medicina a San Quintín, quienes en el sitio se conectan con médicos especialistas en Tijuana, para atender casos vía remota, lo que permite optimizar tiempos.

Las personas que llamen al 911 y refieran que tienen una emergencia respiratoria y no está en peligro inmediato su vida, se canaliza al sistema de telesalud. Si está en peligro inmediato su vida no pasa por telesalud, sino que se envía directo al despacho de ambulancia.

Y las llamadas de ese tipo están aumentando según las cifras del programa.

La semana pasada, refieren, contabilizaban en promedio 283 llamadas, y ahora entre unas 300 llamadas por día, tanto las que se reciben como las que se realizan por seguimiento en todo el Estado.

Por turno de 12 horas el programa tiene disponibles 3 médicos pasantes, 4 médicos internos de pregrado, 3 supervisores, y 3 psicólogos. Guardias rotativas con 59 médicos pasantes, y 160 médicos internos en total.

Así que es esfuerzo está en marcha, y disponible para atender las llamadas que posiblemente vayan a tener un incremento en las próximas semanas, considerando el comportamiento de la pandemia en Baja California.


Fotografía de portada: CC-0

Apoya a PLEX

Si te gusta el trabajo de PLEX apoya a nuestros reporteros en sus coberturas. Movilidad y equipamiento es lo principal. ¡Tu apoyo va directo a la generación de noticias! - Selecciona en el recuadro de abajo la cantidad de apoyos de $50 pesos que deseas aportar:

MX$50.00

Ricardo Meza

Independent Journalism in Baja California -- using all available networks

Canal de noticias de plex en Youtube:

Deja tu comentario

%d bloggers like this: